- Y tu sabes que yo no creía en nada hasta ese momento.
- Si, lo entiendo hay momentos o situaciones que nos cambian, y nos hacen ver las cosas de distintas maneras amigo
- Sabes cuando me paso, no lo podía entender y mucho menos lo podía creer.
"Estaba en mi alcoba ese día muy triste por lo había pasado, me puse a leer libros para distraerme de todo lo sucedido, pero aún sentía un frío y un vacío en mi, era algo muy extraño... bueno quizá era por las cosas que me estaban pasado. Afrontar la muerte de alguien no es fácil y sobretodo el de mi madre"
No saben yo que sentía en ese momento, cuando una persona te cuento un relato como estos, no sabes que decir y mucho menos que opinar, el solo me miraba y notaba mi cara de terror, porque comúnmente estos temas me dejan congelado.
Y agrego:
"Cuando eran aproximadamente las 11 de la noche del mismo día, sentía que algo me observaba... pensé que solo era el estrés y nostalgia que tenía, pero solté mi libro y en una esquina de mi habitación había una sombra con forma de mujer, y supuse que era mi madre... en ese instante solo me quería morir, no importaba si era mi madre, el miedo corría por mis venas, no puedo omitir que me orine un poco. Minutos después dije ¡mamá! con una voz muy cortada, ella me intento decir algo, pero era como, si, sus palabras se entrelazaran, era algo muy confuso, y finalmente, corrió así mi y me dio un beso de manera muy rápida y desapareció"

- Y ¿Qué paso después?
- Le dije a mi padre, creo que el intento creerme, pero su arrogancia lo superaba, y si, termine en el psiquiatra.
"Ahora solo trato de averiguar lo que me quiso decir mi madre, sus palabras las recuerdo a cada instante"
Un amigo anónimo, relato.

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