lunes, 21 de marzo de 2016

Sangre en el asfalto. Viernes 17 de abril: Era una tarde fría y nublada, me sentía cansada, mis energías se habían evaporado. Hacía solo un par de minutos había salido de clase, no llevaba conmigo dinero suficiente para llegar a mi destino; así que decidí caminar hasta llegar a mi hogar. Eran aproximadamente las 5:30 p.m. y al ver que la noche se acercaba aceleré el paso. Algo inusual llamo mi atención, al dirigir mi cabeza hacia la acera descubrí un rastro sangriento; no tuve que desviar mi camino para continuar el rastro de sangre, de hecho me acompaño todo el camino; pero extrañamente terminaba su compañía a los pies de un teléfono público. Había un chico algo ansioso marcando rápidamente, su cara era algo pálida, era muy lánguido y flaco para tan siquiera poderse sostener. Llegue a casa a las 6:05 p.m. aquel camino había envuelto mi imaginación en un macabro circulo vicioso.
By Caroline G.

No hay comentarios:

Publicar un comentario